El nuevo Real Decreto para la nutrición sostenible de los suelos

El nuevo Real Decreto para la nutrición sostenible de los suelos

El proyecto circular Humus-Spain se encuentra completamente alineado con este Real decreto que se encuentra en fase de discusión y que se espera sea publicado en el primer semestre de este año y comienza diciendo lo siguiente:

«La sociedad actual demanda de las Administraciones Públicas la aplicación de una política que permita disminuir el impacto ambiental de la aplicación en los suelos agrarios de productos fertilizantes y otras fuentes de nutrientes o materia orgánica, todo vez se alcanza el nivel de producción agrícola necesario para proveer al sistema alimentario».

El RD continúa diciendo:

Por otro lado, la Comisión Europea también integra transversalmente la política medioambiental en las demás políticas comunitarias, como se refleja en el Pacto Verde Europeo. Entre las herramientas principales de este pacto en el sector agrario, se encuentra la Estrategia «De la granja a la mesa» en donde se busca diseñar un sistema alimentario justo, saludable y ecológico. Esta estrategia impone unos objetivos ambientales muy ambiciosos entre los que se encuentra uno referido a la fertilización y buen estado agronómico de los suelos. Establece como meta reducir, al menos, a la mitad las pérdidas de nutrientes, sin deteriorar la fertilidad del suelo.

Aunque existen normas sectoriales que ya regulan aspectos concretos en el citado ámbito, se hace preciso aprobar una norma que establezca un marco general básico, de aplicación en toda España, para conseguir, regulando un aporte sostenible de nutrientes en los mencionados suelos, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y otros gases contaminantes, en especial el amoniaco, evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas, preservar y mejorar las propiedades biológicas de los suelos agrarios, potenciando su manejo como “suelos vivos”, evitar la acumulación de metales pesados y otros contaminantes en los suelos agrarios, y preservar la biodiversidad ligada a los suelos agrarios.

 

Si se leen los objetivos del proyecto se podrá comprobar su sintonía con los de este Real Decreto:

  • Gestión sostenible de la nutrición de los cultivos.
  • Mantenimiento o incremento, en su caso, de la materia orgánica de los suelos agrarios.
  • Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y lucha contra el cambio climático.
  • Reducción de emisiones de otros gases contaminantes, en especial el amoniaco.
  • Evitar la contaminación de las aguas, tanto superficiales como subterráneas.
  • Preservar y mejorar las propiedades biológicas de los suelos agrarios, potenciando su manejo como “suelos vivos”.
  • Evitar la acumulación de metales pesados y otros contaminantes en los suelos agrarios.
  • Preservar la biodiversidad ligada a los suelos agrarios.

 

Más sobre este RD conocido como «la nueva ley del estiércol»

Según este nuevo RD y como norma general, la fertilización nitrogenada debe adaptarse a las necesidades de los cultivos a lo largo de su ciclo vegetativo. En tal sentido, dada la movilidad del nitrógeno en el suelo, se debe fraccionar dicha fertilización, procurando realizar los aportes en los momentos de mayor utilización por los cultivos.

Se dividen los fertilizantes nitrogenados en tres grupos a efectos de determinar su época de aplicación al terreno:

Grupo 1: Fertilizantes de origen orgánico (estiércol de bovino, ovino-caprino, purines, gallinaza, compost, etc.) y lodos, en los que la mayor parte del nitrógeno tiene que mineralizarse antes de estar disponible para los cultivos.

-Grupo 2: Fertilizantes minerales en forma ureica y amoniacal que tienen que nitrificarse para poder ser asimilados por los cultivos, y formulaciones de liberación lenta y fertilizantes con inhibidores de la nitrificación, así como los inhibidores de la ureasa, contemplados por la legislación española y europea.

Grupo 3Fertilizantes minerales en forma nítrica o nítrico-amoniacalfácilmente asimilables por los cultivos, así como los compuestos o complejos que contengan en su formulación cualquiera de estas formas.

Se establecen una serie de obligaciones y recomendaciones relacionadas con la aplicación de fertilizantes nitrogenados al suelo. Entre estas obligaciones están:

La aplicación de fertilizantes del Grupo 1, incluida la que puedan aportar directamente los animales, estará limitada a una cantidad por hectárea y año que contenga un máximo de 170 Unidades Fertilizantes de Nitrógeno (UFN, equivalente a 1 kg de Nitrógeno).

Se tendrá en cuenta para los fertilizantes orgánicos del Grupo 1, los valores de oscilación entre su riqueza en nitrógeno y el porcentaje de este que se mineraliza durante el primer y segundo año tras su aplicación.

La aplicación de estiércol u otros fertilizantes nitrogenados debe realizarse teniendo en cuenta las limitaciones en las cantidades máximas por hectárea establecidas en cada CC AA.

Cantidad máxima de estiércol o purín permitida por unidad de superficie en función del ganado del que proceda y si ha sido o no sometido a un proceso de valorización en balsas o estercoleros.

No podrá realizarse la aplicación de fertilizantes: en períodos de lluvia, en suelos helados o con nieve, suelos inclinados, en parcelas con pendiente media superior al 15% dedicadas a cultivos leñosos y en aquellas con pendiente media superior al 10% de cultivos herbáceos, en terrenos no cultivados, salvo que se mantenga una cubierta vegetal o se haya previsto su inmediata implantación en un plazo máximo de 15 días, en terrenos no cultivados, salvo que se mantenga una cubierta vegetal o se haya previsto su inmediata implantación en un plazo máximo de 15 días.

Deberá respetarse un periodo de entre 21 días y 2 meses para su aplicación con respecto a la recolección (2 meses cultivos y 21 días pastoreo o siega de pastos). No se podrán aplicar a menos de 5 metros de las orillas de aguas superficiales o pozos, y se deberá señalizar los cultivos o pastos tratados con purines en parcelas colindantes con vías pecuarias durante un tiempo determinado para evitar la entrada de ganado.

Con su entrada en vigor, los productores tendrán que cumplimentar una nueva sección del cuaderno de explotación relativa a la fertilización, donde deberán registrar datos de nivel de nutrientes y metales pesados del suelo, nivel de nutrientes en el agua de riego, operaciones de fertilización, fechas, dosis aplicadas, registro de operaciones de riego o contar con un asesor en materia de fertilización para la realización de planes de abonado.

 

Aquí puedes consultar en su totalidad este Real decreto «La nueva ley del estiércol»

     

    “Cuidar el Suelo es Cuidar la Vida” ; misión europea por la salud de los suelos

    “Cuidar el Suelo es Cuidar la Vida” ; misión europea por la salud de los suelos

    “Cuidar el Suelo es Cuidar la Vida” este es el sugerente y preciso título elegido por la Junta de Misión Salud del Suelo y Alimentos de la Comisión Europea para nombrar su misión destinada a impulsar la salud de los suelos europeos. El objetivo de la misión es “garantizar que el 75 % de los suelos estén sanos para 2030 y puedan proporcionar servicios ecosistémicos esenciales”, como el suministro de alimentos y biomasa, la protección de la biodiversidad, el almacenamiento y la regulación del flujo de agua o la mitigación de la efectos del cambio climático. La meta corresponde a un aumento del 100 % de suelos sanos con respecto a la línea de base actual.

    Esta misión por la salud del suelo forma parte de un conjunto de misiones (Mission boards) con la que Europa quiere afrontar grandes retos en materia de salud, clima y medio ambiente.

    Estas misiones que no tiene un carácter normativo incluyen un conjunto de acciones, como proyectos de investigación e innovación, medidas de actuación e iniciativas legislativas, para encontrar respuestas a algunos de los mayores retos a los que nos enfrentamos hoy en día y alcanzar objetivos concretos con un gran impacto social dentro de un plazo especificado de aquí a 2030.

    Entre estos retos están la lucha contra el cáncer, la adaptación al cambio climático, la protección del océano, los mares y las aguas, la vida en unas ciudades más ecológicas y la necesidad de garantizar un suelo sano y unos alimentos saludables.

    Para alcanzar esta ambición se pretende crear una sinergia entre investigación y demostración, de tal manera que las misiones estarán compuestas por “Living labs” que se definen como ecosistemas de espacios basados en el lugar para la co-innovación a través de la investigación participativa, transdisciplinar y sistémica, con el uso de múltiples métodos y herramientas que se originan en una variedad de disciplinas y dominios. Y los “Faros” lugares demostradores para exhibir buenas prácticas.

    La Misión por la salud del suelo tiene la ambición de crear unos 100 de estos laboratorios vivientes de aquí al 2030. En este sentido nuestro proyecto es un claro ejemplo ya que la planta de biorreciclaje que propone puede ser ejemplo de «modelo sostenible para el tratamiento de residuos ganaderos» que puede ser replicado en otras regiones europeas.

    Para ello los centros tecnológicos que conforman el consorcio del proyecto llevarán a cabo labores de investigación e innovación de manera coordinada y multidisplinar (Living-labs); y cuyos resultados se pondrán a prueba en condiciones ambientales reales en las instalaciones de un de los centros tecnológicos y en la propia explotación ganadera que forma parte del consorcio actuando pues como «faros».

    La misión pretender crear una red de estos laboratorios vivientes para compartir experiencias y resultados en la consecución de un fin común. Por ejemplo, nuestro proyecto podría formar red con los grupos operativos europeos EIP-AGRIEJP SOILS que persiguen una actividad agrícola más sustentable.

    Como resultado del grupo de trabajo por la salud del suelo, la comisión de la UE ha publicado el informe provisional con el título: “Cuidar el suelo es cuidar la vida” que comienza diciendo lo siguiente:

    La vida en la Tierra depende de suelos saludables. El suelo bajo nuestros pies es un sistema vivo, hogar de muchas plantas y animales fascinantes, cuyas interacciones invisibles aseguran nuestro bienestar y el del planeta. Los suelos nos proporcionan alimentos nutritivos y otros productos, así como agua limpia y hábitats florecientes para la biodiversidad. Al mismo tiempo, los suelos pueden ayudar a retrasar la aparición del cambio climático y hacernos más resistentes a los eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones.Los suelos preservan nuestro patrimonio cultural y son una parte clave de los paisajes que todos apreciamos. En pocas palabras, los suelos vivos y saludables nos mantienen vivos a nosotros y al mundo que nos rodea.

    Sin embargo, tendemos a dar por sentados estos beneficios y, como resultado, hemos descuidado la salud de nuestros suelos. La creciente demanda de suelo para el desarrollo urbano y las infraestructuras está consumiendo muchos de nuestros suelos más fértiles. Al mismo tiempo, el uso inadecuado o insostenible del suelo y la forma en que tratamos nuestros desechos está afectando la salud del suelo, lo que a su vez, altera la capacidad de los suelos para llevar a cabo los servicios vitales que realizan. El cambio climático está ejerciendo una mayor presión sobre la salud del suelo.

    ¿Por qué debemos actuar ahora? Los suelos son frágiles y pueden tardar miles de años en formarse, ¡pero pueden destruirse en horas! Esto significa que debemos cuidar los suelos ahora para que puedan regenerarse y protegerse para las generaciones futuras.

    La degradación del suelo depende en gran medida de cómo vivimos. Si no se controla, agravará muchos desafíos a los que se enfrenta la Unión Europea. No es de extrañar que la condición del suelo esté en el corazón del nuevo Pacto Verde para Europa y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, los cuales tienen como objetivo reducir la pérdida de biodiversidad y la contaminación, revertir el cambio climático mientras se lucha por un medio ambiente saludable y un uso sostenible de la tierra.

     

    Accede aquí al documento completo de la Misión por los suelos saludables.

    Los planes de gestión de residuos autonómicos.

    PLAN AUTONÓMICO DE RESIDUOS
    La Directiva 2008/98/CE, de 19 de noviembre, del Parlamento Europeo y del Consejo, constituye el principal instrumento normativo para cambiar el enfoque de la gestión de los residuos en Europa. Indica que todos los Estados Miembros tienen la obligación de elaborar planes de gestión de residuos, que establezcan un orden de prioridad de acuerdo a la jerarquía de residuos, y que incluya el principio rector a escala europea e internacional de “quien contamina, paga”.

    Efectivamente, las Comunidades Autónomas están «obligadas» a elaborar estos planes por mandato europeo. Su finalidad debe ser la de minimizar la producción de residuos, su re-utilización y su reciclado, así como la de fomentar la sensibilización ambiental. Dentro de estos planes o programas suele haber uno específico para residuos ganaderos.

    La responsabilidad de la correcta gestión de estos residuos y de su financiación, como en el resto de los sectores productivos, es de los productores de los residuos. Las administraciones públicas, incluidas las entidades locales, han de jugar un papel importante para orientar los esfuerzos para asegurar la correcta gestión y, en su caso, para facilitar esta gestión a través de puntos de acopio, almacenamientos u otras medidas. Así, podrían desarrollarse iniciativas de apoyo, o de cesiones de espacio, por parte de las administraciones y cooperativas del sector, para colaborar en la recogida de estos residuos.

    Para valorar adecuadamente la problemática en un entorno determinado es necesario cuantificar los residuos agrarios presentes en la zona, localizar a los posibles gestores dispuestos a tratarlos, análisis de costes y tarifas posibles. Es necesario tener en cuentas las importantes diferencias de tamaño de las explotaciones agrarias a la hora de planificar las actuaciones y la normativa en materia de residuos agrarios. Las medidas a adoptar deben concretarse en cada zona en la búsqueda de formulaciones prácticas.

    Estos planes apoyan el desarrollo y las oportunidades que impliquen creación de riqueza y generación de empleo desde el medio ambiente, informando y asesorando a los agentes implicados y a la sociedad en general de forma ágil y transparente. Por lo tanto tienen un carácter global e integrador, y aquí es donde encaja el «Proyecto Circular Humus-Spain».

    De igual manera estos planes animan a los propios ganaderos así como a las diferentes asociaciones (ADS, cooperativas, etc.), a poner en marcha programas de gestión para estos residuos de forma efectiva. Aquí es donde el acuerdo privado con empresa ganadera o agraria tiene su vía de acuerdo para la puesta en marcha de la actividad que propone el Proyecto Circular Humus- Spain.

    Para la aplicación de estos programas, se pone una atención preferente en aquellas zonas que requieran actuaciones específicas. Son las llamadas zonas vulnerables o saturadas. En estos Municipios saturados, se contempla que el sector público fomente y promocione de forma directa, la implantación de tratamientos de depuración de estiércoles de tipo biológico, compostaje o cualquier otro que elimine los excedentes de nitrógeno o permita su concentración en la fracción sólida, de forma que el transporte a otras áreas en las que agrícolamente sea necesario, o su transporte a plantas de compostaje sea factible.

    Este RD se encuentra alineado con La LEY 10/1998 de 21 de Abril, de Residuos. Artículo 1. Objeto 1, que es la ley que regula el tratamiento de residuos en España:

    Esta Ley tiene por objeto prevenir la producción de residuos, establecer el régimen jurídico de su producción y gestión, y fomentar, por este orden, su reducción, su re-utilización, reciclado y otras formas de valorización, así como regular los suelos contaminados, con la finalidad de «proteger el medio ambiente y la salud de las personas».

    Un ejemplo lo podemos encontrar en el plan de residuos de la comunidad de Madrid, donde las explotaciones ganaderas productoras de estiércoles deberán justificar la gestión del estiércol para poder aplicar los valores de producción de nitrógeno por cabeza, en función del tipo de especie de ganado.

    Conoce aquí el programa de buenas prácticas agrarias de las comunidad de Madrid.

    Otro ejemplo es la comunidad de Aragón, donde dentro el programa Agroclima para sensibilizar sobre el cambio climático en la industria agroalimentaria aragonesa, y conforme a la «Estrategia Aragonesa de Cambio Climático 2030 (EACC 2030)», se a publicado el “Código de Buenas Prácticas Agrarias para un desarrollo bajo en carbono y un sector agrario más resiliente al cambio climático”.

    Es en estos programas y en otros en desarrollo, es donde el proyecto «Circular Humus-Spain» tiene su encaje, se puede integrar en ellos para facilitar a las empresas agrarias poder cumplir con estas nuevas políticas.

    El nuevo RD 47/2022

    España cuenta con una gran cantidad de zonas vulnerables y pone límites al uso del estiércol como abono por encima de la normativa europea. En las zonas calificadas como vulnerables, no se podrá abonar con nitrato orgánico más allá de los 170kg por hectárea según se ha establecido en el nuevo RD 47/2022 de 18 de Enero. Este límite hará que otras muchas zonas sean calificadas como vulnerables.

    Tras la aprobación de este nuevo RD, las Comunidades Autónomas que son las encargadas de hacer valer su aplicación, tendrán que ponerse manos a la obra. El texto además pone límite al uso de otras sustancias que pueden causar contaminación de aguas por eutrofización como el fósforo.

    La nueva norma modifica y renueva la trasposición a la legislación española de la Directiva europea, relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias, que fue aprobada hace ya más de 25 años.

    El texto señala que durante ese tiempo no se ha conseguido paliar el problema y que la actual alta presencia de nitratos en ríos y acuíferos constituye uno de los principales problemas ambientales de nuestro país. Concretamente se indica que el 22% de las aguas superficiales y el 23% de las subterráneas, están afectas por este tipo de contaminación. Esto puede conllevar a problemas en el medio marino allí donde las aguas terrestres desemboquen, como ha sido el caso de lo sucedido en el Mar Menor.

    Es por ello que el Gobierno español se ha autoimpuesto un mayor límite que el establecido en Europa para la contaminación difusa que es de 50 miligramos de nitrógeno por litro de agua, mientras que ahora en España pasa a ser de 25 miligramos para aguas superficiales, y 37,5 miligramos para aguas subterráneas.

    Esto afecta también al uso de fertilización inorgánica rica en nitratos, el objetivo marcado en este RD es el de reducir su uso un 20%. Este punto está en consonancia con el objetivo del plan europeo «De la granja a la mesa» de reducir este tipo de fertilización un 50% de aquí al 2030.

    Las cooperativas agrícolas están preocupadas con estos nuevos límites. Los cultivos que se desarrollen en suelos pobres y que dependan de la fertilización nitrogenada se verán en riesgo de desaparición ya que disminuirá considerablemente su rendimiento.  Se necesitarán pues unos suelos más ricos en carbono que sean capaces de sustentar el crecimiento de cultivos sin tener que depender tanto de la fertilización inorgánica. En este punto, nuestro proyecto encaja muy bien al poder aportar la materia orgánica necesaria para ello.

    Estos nuevos límites también afectarán a las explotaciones ganaderas, sobretodo aquellas que no cuenten con suficiente superficie agrícola en su entorno para verter sus purines líquidos, o que sean declaradas vulnerables. En este punto hay que recordar que el incumplimiento de esta nueva normativa pondrá en riesgo las subvenciones de la PAC en caso de existir.

    Por lo tanto, será necesario poner en práctica las buenas prácticas agrícolas que se incluyen en los planes de gestión de residuos, entre las que se encuentran el compostaje, que es la práctica que propone nuestro proyecto.

     

    Nutrición sostenible de suelos agrarios

    Actualmente se encuentra en desarrollo y discusión un nuevo Real decreto sobre la nutrición sostenible de los suelos agrarios que se espera aprobar en el primer semestre de 2022 y que complementara el RD 47/2022. Esta nueva normativa sustituirá a los actuales “Planes anuales de abonado” incluidos en los actuales planes de gestión de residuos autonómicos y que  establecen los límites en el abonado con estiércoles que tienen que estar ajustados a los consumos reales de los cultivos para que el balance final sea lo más ajustado posible.

    Acceso al texto completo del RD 47/2022